Comprar un patinete eléctrico de segunda mano: la batería y el certificado mandan
Actualizado: agosto 2026 · Lectura: 6 minutos
En un patinete eléctrico usado hay dos cosas que pueden dejarlo inservible y ninguna se ve en las fotos: una batería al final de su vida, que cuesta un tercio de lo que vale el patinete entero, y la falta del certificado que la DGT exige para poder circular con él. Compruébalas en este orden y el resto es fácil.
1. Lo primero: el certificado de circulación
Desde enero de 2027 los vehículos de movilidad personal necesitan el certificado de circulación de la DGT para poder usarse legalmente en España, y solo lo tienen los modelos que están en el listado oficial de vehículos certificados. Un patinete que no esté en ese listado no se puede legalizar después: no es un trámite que puedas hacer tú, depende de que el fabricante lo homologara en su día. Antes de quedar con nadie, busca la marca y el modelo exactos en el listado de la DGT, y pide al vendedor una foto del certificado o de la etiqueta del patinete con el número de bastidor. Comprar un patinete no certificado por muy barato que esté es comprar un aparato para el trastero.
2. La batería es el 30 % del precio y no se ve
Las baterías de litio pierden capacidad con los ciclos y con el tiempo, aunque no se usen. Un patinete de tres o cuatro años puede haber perdido la mitad de su autonomía original aunque el motor esté perfecto, y sustituir la batería cuesta entre 150 y 300 € según modelo, cuando se consigue. Cómo comprobarlo: pide verlo cargado al 100 % y da una vuelta de verdad, de diez o quince minutos, mirando cuánto baja el indicador; en los patinetes con app, entra y mira el número de ciclos y el voltaje por celda. Rechaza sin discusión cualquier patinete con la batería hinchada, con la carcasa deformada o que huela raro al cargar: eso es un incendio esperando. Y pregunta si carga con su cargador original, porque los genéricos son la primera causa de baterías estropeadas.
3. La revisión mecánica en cinco minutos
Levanta el patinete y gira las dos ruedas: deben girar libres y sin ruido de rodamientos. Comprueba el juego del plegado, que es donde más fallan: con el patinete desplegado y bloqueado, empuja el manillar hacia delante y hacia atrás; si baila, el cierre está gastado y es peligroso. Mira los frenos —de disco, de tambor o el eléctrico del motor— y prueba a frenar fuerte rodando. Revisa los neumáticos: los macizos no pinchan pero transmiten cada bache, los de cámara son más cómodos pero se pinchan, y en ambos casos mira el dibujo. Comprueba las luces, el claxon y la pantalla, y busca grietas en la plataforma, sobre todo alrededor de los tornillos del mástil, que es donde se parten. Y da una vuelta escuchando el motor: un chirrido metálico constante es rodamiento.
4. Precios orientativos de segunda mano (España, 2026)
El rango es amplísimo porque hay mucho patinete de bazar. Como referencia en modelos certificados y en buen estado: los de gama de entrada de marcas conocidas se mueven entre 100 y 200 €, los de gama media con buena autonomía entre 200 y 350 €, y los modelos potentes de largo alcance por encima de 400 €. Al precio del anuncio súmale mentalmente el coste de una batería si el patinete tiene más de tres años, porque con bastante probabilidad la necesitará pronto. Y desconfía de los anuncios de patinetes muy baratos sin marca reconocible: además de no estar certificados, sus recambios no existen.
5. Dónde aparece el chollo
El patinete se compra con entusiasmo y se vende con desgana: hay oleadas cada septiembre, cuando acaba el verano, y en primavera, cuando la gente hace limpieza de trastero. Los anuncios buenos son de quien lo usó una temporada para ir al trabajo y cambió de rutina, y suelen incluir casco y candado sin apenas uso. Busca por marca y modelo, pero también con los términos genéricos y las erratas que usa la gente: «patinete electrico adulto», «patin electrico», «patinete xiaomi», «scooter electrico». Y filtra por distancia: son voluminosos, se venden en mano y hay que probarlos rodando.
6. Con alerta y en mano
Los patinetes bien de precio y certificados se venden rápido porque hay más demanda que oferta legal. Una alerta automática con el modelo y tu precio máximo, avisando al instante, te pone por delante. Cuando llegue el aviso, dos preguntas antes de desplazarte: si está en el listado de la DGT y cuántos kilómetros o ciclos lleva la batería. Las respuestas te dicen si merece la pena el viaje.
Que el patinete te avise a ti
Crea una alerta con el modelo que buscas y tu precio máximo y WallaHunt vigilará Wallapop 24/7 avisándote al instante en el navegador o por Telegram. Filtra por distancia: un patinete hay que probarlo rodando antes de pagarlo, así que solo interesan los que puedas ir a ver.
Crear mi alerta gratisPreguntas frecuentes
¿Necesita certificado un patinete eléctrico de segunda mano?
Sí. La DGT exige el certificado de circulación para los vehículos de movilidad personal a partir de enero de 2027, y solo lo tienen los modelos incluidos en su listado oficial de vehículos certificados. No es un trámite que pueda hacer el comprador después: depende de que el fabricante homologara el modelo. Comprueba marca y modelo en el listado de la DGT antes de quedar con el vendedor.
¿Cómo compruebo la batería de un patinete usado?
Pide verlo cargado al 100 % y date una vuelta de diez o quince minutos mirando cuánto cae el indicador de carga. Si el patinete tiene aplicación, consulta el número de ciclos y el voltaje por celda. Rechaza cualquier patinete con la batería hinchada, la carcasa deformada o que huela raro al cargar. Y ten en cuenta que cambiar una batería cuesta entre 150 y 300 €, así que en modelos de más de tres años conviene descontarlo del precio.
¿Qué reviso antes de pagar un patinete eléctrico?
Que las ruedas giren libres y sin ruido, que el sistema de plegado no tenga holgura (empuja el manillar con el patinete bloqueado: si baila, es peligroso), que los frenos respondan rodando, el estado de los neumáticos, las luces y la pantalla. Busca grietas en la plataforma alrededor de los tornillos del mástil, que es donde se parten. Y escucha el motor durante la prueba: un chirrido metálico constante es rodamiento gastado.
¿Cuánto cuesta un patinete eléctrico de segunda mano?
Orientativamente en España en 2026, y hablando de modelos certificados en buen estado: entre 100 y 200 € los de gama de entrada de marcas conocidas, entre 200 y 350 € los de gama media con buena autonomía, y por encima de 400 € los modelos potentes de largo alcance. Los patinetes muy baratos sin marca reconocible no suelen estar certificados y no tienen recambios.
¿Es seguro comprar un patinete usado con la batería antigua?
Depende del estado. Una batería con muchos ciclos pierde autonomía pero no es peligrosa por sí sola; lo que sí es un riesgo real de incendio es una batería hinchada, golpeada, con la carcasa deformada o que se calienta en exceso al cargar. Esas se descartan sin negociar. Y usa siempre el cargador original: los genéricos son la primera causa de baterías dañadas.
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